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Proyecto Sherpa  

 

Proyecto Sherpa: Introducción

varios
No recuerdo cuando fué la primera vez que vi una bicicleta reclinada, pero si no recuerdo mal, fué en una película de hace muchos años que ví por la tele, y de cuyo nombre no me acuerdo. La segunda vez fué en la Plaza Palacio de Barcelona, cuando un ciclista un tanto extraño, daba giros de un lado a otro de la plaza, desapareciendo por el paseo Paseo Isabel II. Posteriormente creo recordar haber visto algún documental en la tele o haber leido un artículo en alguna revista, pero no fué hasta que llegó Internet, cuando pude buscar información de las mismas, ya que por descontado, no conocía a nadie que tuviera una reclinada. La primera página web que ví, fué la de Marc Xicola, un fan de las reclinadas, al que con
el tiempo llegué a conocer en persona. Marc tiene una Streetmachine, es diseñador gráfico y un tipo abierto. Con Marc y Jordi (de Bike Tech) tuve la oportunidad de ir desde Ripoll a Olot, ellos en su Streetmachine y M5 respectivamente. Bueno, el caso es que yo tenía claro que no solo quería probarla sino que quería tener la mia propia. Yo soy así,un poco bastante caprichoso. Así que empecé a buscar webs en Internet y a mirar los precios de las reclinadas, lo cual puede deprimirte un poco, no porque no haya páginas, sino porque los precios son caros, carísimos. Pero buscando y buscando, llegúe a la IHPVA.ORG, y en dicha página ví que había gente que se hacía sus propias bicicletas. El problemas estaba en que yo soy un negado en cuestiones de bricolage, mecánica, diseño, etc. Pero no desistí, lo que hice fué buscar un modelo que me gustara y a partir de el dibujar los planos de lo que quería hacer. Esta tarea no fué fácil, ya que en principio no disponía de medidas de la bici, pero con fotos de varios modelos y una regla de tres, conseguí mas o menos, crear unos planos con un programa de diseño, el Autocad. Sobre el plano, la bicicleta era una preciosidad, al menos para mi, aunque tambien tuve que aprender lo mínimo de Autocad para poder hacerlos. El caso es que parecía que aquel dibujo podía funcionar, pues al fin y al cabo se parecía a una reclinada. Una vez creado los planos, llegó el problema de como traducir todas aquellas lineas en algo real, en mi Sherpa, que es así como llamaré a mi primera reclinada. Habían varias posibilidades para hacerla, una era buscar a profesionales que me la hicieran y la otra era hacerla yo mismo. Lo de buscar profesionales estaba bien, aunque tuve que hacer muchísimas llamadas telefónicas para hallar a cada profesional del tema, aunque encontré al final del proyecto a gente que me lo harían todo. La otra posibilidad era hacerla yo mismo. Eso de hacerla yo mismo es mucho decir, pues yo no tengo ni remota idea de soldar, ajustar, tornear y demás. Pero aquí es cuando aparecen mis hermanos, Manolo y Carlos. Uno sabía soldar y el otro tenía muchas ideas. El caso es que me puse en sus manos. Lo único que me faltaba era un tornero que me creara las piezas necesarias, ya que mi intención era no comprar nada que pudiera hacerse, aquí tambien intervinieron tres torneros diferentes, que son amigos.
Manos a la obra. Lo primero que hice fué buscar bicicletas viejas con la que poder construir la Sherpa. Para ello recogí las que encontraba en los contenedores de basura, las que me daban los amigos y alguna que otra asociación de amigos de la bici. Una vez tuve varias bicis viejas, y despues incluso de llegar a comprar alguna en buen estado, tocaba ponerse manos a la obra. Compré tubo de 45 y 50 mm de diámetro y tubo de 18 mm para el asiento. Busqué a alguien que pudiera doblarlo y todo empezó.
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El asiento:  Mi hermano Carlos creó una guia para poder doblar los tubos del asiento, y entre los dos, a base de fuerza bruta, conseguimos doblar un tubo de 18 mm y crear así el primer asiento y el primer componente de la reclinada. Qué como fué que empezé por el asiento, pues muy sencillo, mi hermano estaba harto de oirme hablar de la reclinada y de ver que lo único que hacía era amontonar bicicletas viejas en el garage, pero nada mas, asi que un sábado por la tarde me dijo, "Trae los tubos, y ya verás". Hizo una guia para poderlos doblar y entre los dos los doblamos. Mi otro hermano los soldó. Fué increible, en un momento tuve parte de mi bici, ya no era solo un sueño, se podía hacer. Era un asiento sencillo pero muy cómodo, aunque luego no se pudo utilizar porque era demasiado grande. Se hizo en un par de horas y la malla y los ojales los cosió un amigo, el Playboy.
marco
El marco fué algo mas complicado. Tuve que buscar a alguien que me doblara un tubo de 45 mm de diámetro y 2 mm de grosor, lo cual no era fácil. Varias de las empresas que llamé no disponian de los accesorios para doblarlo, otras solo lo podian doblar con cierto radio y entre estas me doblaban tres o cuatros tubos como mínimo, el precio era el mismo por uno que por tres. Al final encontré un taller de
Hospitalet que me dijo que podía hacerlo, que le enviara los planos y que me pasara a verle para concretar lo que fuese necesario. No hizo falta que le viera, le envié los planos por fax y me pidió 30 € por anticipado. Una semana despues fuí a buscar el tubo y resultó que estaba casi perfecto. Salí del taller con mi marco bajo el brazo y una enorme sonrisa de oreja a oreja. La cosa parecía que funcionaba. Lo de doblar un tubo no es tan fácil como se pueda suponer, hay que buscar un taller que te lo haga bien y en serio que hay que tener suerte para encontrarlo. Traté de hacer fotos mientras lo doblaban, pero el dueño del taller no quiso.
Primeros problemas: Había que hacer la caja del pedalier y no tenía torno. Podía usar el pedalier de una bici vieja pero yo, que soy un poco pijorrindongui, quería un pedalier artesanal, hecho a ser posible por alguien que conociera. Entonces un amigo de mi hermano Carlos, dijo que él podía hacerlo. Compré un pedalier nuevo para que tuviera las piezas necesarias y pudiera coger las medidas y en varios dias tenía en casa mi flamante caja de pedalier. Otra cosa menos. Tambien había que tornear la dirección y el basculante. Otros dos amigos se pusieron a la obra. Ya tenía mis piezas acabadas y listas para montar.
pedalier

El basculante fué lo mas complicado de todo. Hubo que diseñar de nuevo la pieza con detalle, pues al fin al cabo yo solo tenía un dibujo. Mi hermano Carlos de nuevo fué quien se encargo de su diseño y construcción. Se torneó la pieza que soportaría los brazos del basculante y se crearon las patas que formarían las sujeciones del mismo. Para soldarlos hubo que crear un soporte sobre el que situar las piezas para que no se movieran y comprobar las medidas para que cupiera la rueda, la parte de los frenos y la suspensión. La parte del basculante está formada por varias piezas que permiten que oscile arriba y abajo sin problemas y hay que hacerlas coincidir la que va soldada al marco y lo que son los brazos en si. Al extremo de los brazos se soldaron unas patas mediante las cuales se sujetan a la rueda y al marco. En la pata trasera, donde va el cambio hay que hacer una rosca para poder colocar el cambio. En los mismos brazos hay que soldar tambien los topes de los frenos.
Nota sobre las soldaduras para alguien que como yo no tiene ni idea de soldar. Hay que tener en cuenta que al soldar, el calor creado dilata las piezas que se sueldan, por ello hay que procurar tener BIEN FIJADAS las piezas a soldar en su sitio, procurando que no se muevan en lo mas mínimo.

direccion
Para colocar la dirección compré una broca hueca con la que hacer un agugero en el marco y soldamos la propia dirección. Como siempre, hay que tener en cuenta la posición y el ángulo correcto, uno de mis fallos, pues lo hice a ojo.

La suspensión trasera se conectó a dos U, una soldada al marco y la otra al basculante. Poco mas puedo decir.
La suspensión delantera es de una mountain bike normal, he hizo que subiera la altura de la parte delantera un poco, conforme al diseño que tenía hecho. No sé como funcionaran las suspensiones hasta que las haya probado. Ahora ya las he probado y puedo decir que parece que vayas como en un coche de feria, pero funcionan muy bien.
El manillar mide unos 40 cm de alto. Oscila hacia adelante y atrás del marco, para poder subir y bajar con comodidad. Para su montaje se ha empleado dos piezas de asiento que permiten que el propio manillar oscile. Van sujetas a una potencia que cortamos por la mitad. La otra mitad sujeta la parte del manillar donde van los frenos y el cambio. Esta pieza me gustaría hacerla completamente nueva. Ahora mismo está en fase de diseño.
El asiento es de aluminio. Compré una plancha de 3 mm de grosor y 1 metro de largo por 25 mm de ancho y la doblamos a mano. Para engancharlo a la bici usamos dos placas, una soldada al marco y que atornilla el asiento por la parte inferior y otra con soporte, para la sujeción superior. Sobre el aluminio coloqué una pieza de 4 mm de foam que me regaló un amigo. Ahora tengo que tapizarlo.
Consejos: es aconsejable tener a mano el mayor número de herramientas posible. Muchas se suelen tener en casa pero hay otras que tendremos que comprar. No es imprescindible que compres un torno, pero ten en cuenta que si no encuentras la pieza hecha o puedes aprovechar una usada, habrás de pedir ayuda a los amigos ó a profesionales, y esto sube el precio de la reclinada.
El resto de componentes los compré hechos.
Superimportante: diseña lo mejor posible la linea de la cadena antes de empezar a construir nada. Es lo que mas problemas me está dando y es importantísimo.
Problemas: a fecha 01/10/02, el cambio del plato no cambia al grande. Estoy intentando arreglarlo. El diseño, siempre el diseño.
Solución: Ahora ya cambia. El problema era que la distancia entre el tubo del cambio y los platos no era la correcta. Lo he solucionado poniendo una caja mas pequeña. Antes era de 110 y ahora de 107.

Con el manillar hay que hacer algo. Está en fase de diseño actualmente.

La linea de la cadena tampoco funciona muy bien, hay que ajustar la polea.

Pruebas